Enervacion en el arrendamiento de local

⌚ 4 Min de lectura | El arrendamiento de industria y el arrendamiento de local de negocio tienen ciertas similitudes, pero su regulación e implicaciones legales son diferentes. Te lo contamos.

El arrendamiento de local de negocio o local comercial y el arrendamiento de industria o negocio son dos figuras distintas que, aunque tienen ciertas similitudes, su regulación y las implicaciones legales son también distintas.

Por este motivo, es muy importante saber diferenciar ambos tipos de arrendamiento teniendo en cuenta que lo que importa es el objeto del contrato, es decir, lo que realmente se arrienda, no la denominación o el título que se ponga en el contrato.

Arrendamiento de local de negocio

Legalmente denominado “arrendamiento para uso distinto del de vivienda», es aquel arrendamiento que recae sobre una edificación cuyo destino primordial no es la vivienda, sino el de ejercer en ella una actividad industrial, comercial artesanal, profesional, recreativa, asistencial, cultural o docente. (LAU, art. 3).

Mediante este tipo de contrato, el arrendador cede un local o inmueble vacío, es decir, un espacio físico apto para que el arrendatario pueda instalar en él una industria o negocio, a cambio de una renta.

El hecho de que en local alquilado existan algunos muebles u otros bienes no es óbice para considerar que estamos ante un arrendamiento de local, siempre que estos muebles o enseres por sí solos no sean suficientes para realizar la actividad.

Arrendamiento de industria o negocio

En este tipo de arrendamiento se cede un local como espacio físico juntamente con el negocio y actividad que se desarrolla en el mismo.

Es decir, se alquila por un precio cierto y por tiempo determinado un negocio que está en marcha, con todo aquello que es necesario para continuar con la actividad (licencia, mobiliario, existencias, equipos informáticos, maquinaria, clientela, etc.).

Enervacion en el arrendamiento de local

https://bit.ly/3HARaT8

¿Qué diferencias existen entre estos dos tipos de arrendamiento?

Objeto del contrato (aquello que se arrienda)

En los arrendamientos de locales de negocio, el arrendador cede el uso de un inmueble vacío para que el arrendatario puede explotar un negocio.

En el arrendamiento de industria o negocio, el arrendador cede un inmueble y, además, el negocio y actividad del mismo para que el arrendatario pueda explotar el negocio desde el mismo momento en que se firma el contrato.

Régimen legal

  • Ambos contratos se rigen por lo que voluntariamente hayan pactado las partes.
  • En aquello que no esté regulado en el contrato, el arrendamiento de local de negocio rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y subsidiariamente, por lo dispuesto en el Código Civil.
  • En el arrendamiento de industria o negocio, exclusivamente por el Código Civil.

Fianza

En el arrendamiento de local de negocio el arrendatario deberá entregar al arrendador dos mensualidades del importe de la renta como fianza, o más si así lo acuerdan.

En el arrendamiento de negocio no se presta fianza.

Duración del arrendamiento

Será la que libremente pacten las partes.

En el arrendamiento de local de negocio, llegada la fecha de vencimiento, si ninguna de las partes ha comunicado por escrito a la otra con al menos un mes de antelación su voluntad de no renovarlo, el contrato se prorrogará hasta que una de ellas decida ponerle fin.

En el arrendamiento de negocio el contrato finalizará el día pactado sin necesidad de requerimiento.

Pero si al terminar el contrato, el arrendatario sigue desarrollando la actividad comercial durante 15 días sin que el arrendador manifieste su oposición, se entenderá que se ha producido una tácita reconducción, es decir, el contrato se ha prorrogado.

En este caso, el contrato se prorrogará por años, si se fijó una duración anual; por meses, si se fijó una duración mensual; y diariamente, si se fijó por días.

Incumplimientos de pagos

En los casos de impago de la renta, el procedimiento adecuado es el juicio especial de desahucio cuando se trata de un arrendamiento de local de negocio.

En el arrendamiento de negocio existe división de opiniones entre los juristas al respecto. Mientras unos estiman que lo adecuado es el juicio especial de desahucio, otros se inclinan por el procedimiento declarativo que, en función de la cuantía, puede ser verbal u ordinario.

IRPF e IVA

En el arrendamiento de local de negocio, el arrendador deberá declarar los ingresos obtenidos en concepto de renta como rendimientos íntegros del capital inmobiliario.

El arrendador emitirá una factura en la que se practique una retención del 19 por ciento. El arrendatario es el que está obligado a realizar la retención e ingresar a cuenta la cantidad retenida (modelo 115 en las declaraciones trimestrales, y modelo 180 en la declaración informativa anual).

Respecto al IVA, este tipo de arrendamiento está sujeto al 21 por ciento de IVA. El arrendador deberá repercutirlo al arrendatario y podrá deducirse el IVA que haya soportado como consecuencia de inversiones o gastos del local. Está obligado, además, a presentar la declaración trimestral del IVA.

En el arrendamiento de negocio, las cantidades recibidas por el arrendador en concepto de renta deberá declararlas como rendimientos íntegros de capital mobiliario.

El arrendador deberá emitir al arrendatario una factura en la que aparezca el IVA (21 por ciento) y la retención (19 por ciento).

El arrendatario deberá realizar la retención e ingresar a cuenta la cantidad retenida cada mes o trimestre (modelo 123).

Asimismo, en enero de cada año deberá presentar un resumen de las cantidades abonadas y retenidas por este tipo de rendimientos en el ejercicio anterior (modelo 193).

Enervación

Respecto a la enervación (posibilidad de continuar en el arrendamiento si se pagan las rentas adeudadas y las vencidas), en el arrendamiento de local de negocio sí cabe la posibilidad de enervar, es decir, de continuar arrendado. En cambio, en el arrendamiento de negocio no existe esta posibilidad. No hay segunda oportunidad.

You might be interested:  Seguro de danos de la finca hipotecada

Enervacion en el arrendamiento de local Equipo de redacción de canalJUBILACIÓN en MAPFRE

¿Cómo puedo enervar un desahucio?

Enervacion en el arrendamiento de local

¿Puede un arrendatario enervar un desahucio? ¿Qué requisitos deben darse para poder enervarlo?

  • ¿Qué es enervar un desahucio?
  • Enervar un desahucio es la facultad que permite a un inquilino rehabilitar el contrato de arrendamiento mediante el pago de las cantidades adeudadas una vez iniciada la reclamación judicial y evitar, así, el lanzamiento de la vivienda o local, permitiéndole continuar con el arrendamiento.
  • Si un arrendatario deja de pagar alguna o algunas de las mensualidades estipuladas en el contrato de arrendamiento, el propietario del inmueble puede instar un procedimiento judicial de desahucio por falta de pago.

¿Qué requisitos se exigen para poder enervarlo?

  1. El derecho de enervación del desahucio está regulado en el artículo 22.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y requiere una serie de requisitos para su aplicación:
  2. 1) Que el inquilino no haya enervado el desahucio en alguna ocasión anterior.

  3. Por tanto, el inquilino solo puede enervar el desahucio una sola vez durante la duración del arrendamiento.
  4. 2) Que el propietario no haya requerido de pago al arrendatario con al menos 30 días de antelación a la presentación de la demanda y no se haya realizado el pago.

  5. Si el arrendador remite requerimiento fehaciente de pago al inquilino con al menos un mes antes de presentar la demanda y no paga lo adeudado tampoco podrá enervar el desahucio, aunque no se haya enervado en ninguna ocasión anterior.
  6. Así lo contempla el artículo 22.

    4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil:

“Los procesos de desahucio de finca urbana o rústica por falta de pago de las rentas o cantidades debidas por el arrendatario terminarán mediante decreto dictado al efecto por el letrado de la Administración de Justicia si, requerido aquél en los términos previstos en el apartado 3 del artículo 440, paga al actor o pone a su disposición en el Tribunal o notarialmente, dentro del plazo conferido en el requerimiento, el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las que adeude en el momento de dicho pago enervador del desahucio. Si el demandante se opusiera a la enervación por no cumplirse los anteriores requisitos, se citará a las partes a la vista prevenida en el artículo 443 de esta Ley, tras la cual el Juez dictará sentencia por la que declarará enervada la acción o, en otro caso, estimará la demanda habiendo lugar al desahucio.

Lo dispuesto en el párrafo anterior no será de aplicación cuando el arrendatario hubiera enervado el desahucio en una ocasión anterior, excepto que el cobro no hubiera tenido lugar por causas imputables al arrendador, ni cuando el arrendador hubiese requerido de pago al arrendatario por cualquier medio fehaciente con, al menos, treinta días de antelación a la presentación de la demanda y el pago no se hubiese efectuado al tiempo de dicha presentación”.

¿Qué plazo existe para enervar un desahucio?

Conforme establece el artículo 440.

3 de la ley de Enjuiciamiento Civil, si el arrendatario quiere enervar el desahucio cuenta con un plazo de 10 días hábiles desde el requerimiento judicial para abonar la totalidad de las cantidades adeudadas al demandante, tanto las cantidades reclamadas en la demanda como las que deba en el momento de realizar el pago enervador del desahucio.

En consecuencia, si se dan los requisitos que permiten la enervación y el arrendatario paga dentro del plazo de 10 días hábiles desde el requerimiento judicial, bien en la cuenta del juzgado o mediante consignación notarial, finalizará el procedimiento judicial de desahucio y el arrendatario podrá continuar con el alquiler.

Artículo 440.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil:

“En los casos de demandas en las que se ejercite la pretensión de desahucio por falta de pago de rentas o cantidades debidas, acumulando o no la pretensión de condena al pago de las mismas, el Letrado de la Administración de Justicia, tras la admisión, y previamente a la vista que se señale, requerirá al demandado para que, en el plazo de diez días, desaloje el inmueble, pague al actor o, en caso de pretender la enervación, pague la totalidad de lo que deba o ponga a disposición de aquel en el tribunal o notarialmente el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las que adeude en el momento de dicho pago enervador del desahucio; o en otro caso comparezca ante éste y alegue sucintamente, formulando oposición, las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada o las circunstancias relativas a la procedencia de la enervación”.

Safinco – Administradores de Fincas – ITE – 954502428 – Adriano, 7

La principal obligación que tiene un arrendatario es pagar (la renta y aquellas otras cantidades que se hayan pactado en el contrato).

Si el inquilino incumple su obligación de pago, la Ley permite al arrendador recuperar la finca ejercitando un procedimiento judicial (denominado “juicio de desahucio”) para recuperar la vivienda o local arrendado por la falta de pago de dichas cantidades debidas.

Ahora bien, la Ley también concede al inquilino, por una sola vez a lo largo de la vida del contrato, evitar el desahucio, rehabilitar el contrato y evitar el lanzamiento de la finca, abonando las cantidades adeudadas.

De esta manera, podrá el arrendatario continuar con el alquiler, siempre y cuando dicho pago se efectúe dentro del plazo legal.

Esta posibilidad, se denomina “enervación del desahucio” por falta de pago de la renta o cantidades asimiladas (luz, agua, IBI, comunidad propietarios, etc.), ya se trate de un arrendamiento de vivienda o de local de negocio.

Es importante recalcar que esta posibilidad solo se permite una sola vez a lo largo de la vida de un arrendamiento, es decir, que si el inquilino ha enervado el desahucio anteriormente, no cabe su aplicación por segunda vez.

La “enervación del desahucio” se recoge en el Artículo 22.

4 LEC: “Los procesos de desahucio de finca urbana o rústica por falta de pago de las rentas o cantidades debidas por el arrendatario terminarán mediante decreto dictado al efecto por el secretario judicial si, requerido aquél en los términos previstos en el apartado 3 del artículo 440, paga al actor o pone a su disposición en el Tribunal o notarialmente, dentro del plazo conferido en el requerimiento, el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las que adeude en el momento de dicho pago enervador del desahucio”.

¿Dónde se regula el “juicio de desahucio”?

La LEC es la que regula el “juicio de desahucio”. Se ha reformado en bastantes ocasiones este tipo de procedimiento, intentando en todas ellas agilizarlo para que los arrendadores puedan recuperar sus viviendas o locales lo antes posible y confíen en volver a ponerlas en el mercado inmobiliario. Las dos últimas reformas de calado en esta materia han sido:

    • La Ley 4/2013, de 404/06/2013, de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler de Viviendas (entrada en vigor el 06/06/2013).

Condiciones para enervar el desahucio de un local u oficina

Para llevar a cabo su actividad laboral, son muchas las empresas y autónomos que optan por el alquiler de una oficina. Un espacio que es susceptible de desahucio en el caso de que estos no paguen las mensualidades a las que deben hacer frente. Sin embargo, para evitar esta situación, el inquilino tiene la posibilidad de frenar dicha ejecución apelando a la enervación del desahucio.

Este concepto hace referencia al derecho que tienen las personas que alquilan un local de rehabilitar el contrato de arrendamiento mediante el pago de las cantidades debidas, según explican desde mundojurídico.com. De este modo se pone fin al juicio de desahucio, rehabilitándose la vigencia del contrato de arrendamiento.

Esta medida queda recogida en el artículo 22,4 de la Ley de Enjuiciamiento civil y hace referencia a la posibilidad que tiene el inquilino de pagar lo adeudado y de que el contrato de alquiler no se resuelva y, por tanto, siga en vigor.

Condiciones para enervar el desahucio

Para materializar este derecho del inquilino y así enervar el desahucio, se han de cumplir una serie de características. Así, según explican desde mirelasolucion.es, esta posibilidad solo se puede ejercitar por el arrendatario una vez durante toda la duración del contrato.

Del mismo modo, tampoco se puede proceder a la enarvación del desahucio si el arrendador ha procedido a requerir fehacientemente, mediante acta notarial o burofax, el pago de las cantidades debidas al arrendatario con al menos una antelación de 30 días antes de interponer la demanda y si el arrendatario no ha pagado.

Evitar el desahucio mediante la enervación de la acción

Clic en el play para escuchar este artículo

De acuerdo con lo previsto en el artículo 1543 del Código Civil, el contrato de arrendamiento es aquel en virtud del cual se cede un bien durante un tiempo a cambio del pago de un precio o merced. Disponiendo el artículo 1555-1 del código civil que el arrendatario está obligado a pagar el precio del arrendamiento en los términos convenidos.

A la vista de ello, es evidente que el pago de la renta y cantidades que a ella se asimilan, es la principal obligación que asume el arrendatario frente al arrendador.

Pago de la renta

Si el arrendatario de una vivienda o un local de negocio no cumple con dicho compromiso, el arrendador tiene derecho a resolver de pleno derecho el contrato de arrendamiento, tanto si deja de pagar la renta, como, en su caso, cualquiera de las cantidades cuyo pago haya asumido o corresponda al arrendatario, cantidades asimiladas a la renta. Teniendo en cuenta que, conforme a consolidada jurisprudencia del Tribunal Supremo, el impago de una sola renta (mensualidad) no impide al arrendador poder ejercitar la acción de desahucio.

Desahucio por falta de pago

Para ejercitar sus derechos el arrendador dispone de una acción denominada desahucio por falta de pago, es decir, puede presentar una demanda frente al arrendatario en la que se trata de dar por resuelto el contrato de arrendamiento, y proceder al lanzamiento del arrendatario del inmueble arrendado. A esta demanda el arrendador puede acumular la acción reclamación de las rentas y cantidades asimiladas adeudadas.

La enervación de la acción de desahucio

La enervación de la acción de desahucio es una posibilidad que da la ley al arrendatario de pagar lo que adeuda al arrendador y así evitar que se resuelva el contrato de arrendamiento y por ello el desahucio, es decir, dar por terminado el procedimiento iniciado y seguir con el arrendamiento.

La ley de Enjuiciamiento Civil exige que en la demanda de desahucio, tanto de finca urbana o rústica, se haga constar si el demandado tiene o no derecho a la enervación de la acción de desahucio.

Fin del proceso

Si tuviera derecho a enervar la acción, el proceso terminará si el arrendatario, una vez requerido, paga al actor o pone a su disposición en el Tribunal o notarialmente, dentro del plazo conferido en el requerimiento, el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las que adeude en el momento de dicho pago enervador del desahucio.

Plazos

El ‘dies a quo' para poder enervar se sitúa en el momento de la presentación de la demanda, es decir, el pago realizado después de presentada la demanda es enervación aunque todavía no haya sido citado a juicio el demandado e incluso aquélla no haya sido aún admitida a trámite, porque la litispendencia se produce desde la interposición de la demanda, y porque la Sentencia ha de dictarse tomándose en consideración la situación de hecho existente al iniciarse el pleito de acuerdo con la ‘perpetuatio iurisdictionis'

Supuestos en que no es posible enervar la acción

El arrendatario no tendrá derecho a enervar la acción en dos supuestos:

  1. Cuando hubiera enervado el desahucio en una ocasión anterior, excepto que el cobro no hubiera tenido lugar por causas imputables al arrendador.
  2. Cuando el arrendador hubiese requerido de pago al arrendatario por cualquier medio fehaciente con, al menos, treinta días de antelación a la presentación de la demanda y el pago no se hubiese efectuado al tiempo de dicha presentación. Dicho requerimiento de pago no exige que se comunique al arrendatario que el contrato va a ser resuelto y que no procederá enervación de la acción de desahucio si no se paga en el plazo preceptivo, basta, simplemente, con reclamarle el pago de las cantidades debidas.

La resolución que declare enervada la acción de desahucio condenará al arrendatario al pago de las costas devengadas, salvo que las rentas y cantidades debidas no se hubiesen cobrado por causas imputables al arrendador.

¿Te ha gustado el artículo?
* Por favor, Vota con las estrellitas que están al comienzo

Socio en el despacho profesional “Melián Abogados”. Con más de 25 años de ejercicio de la profesión de abogado.

Es el Director del Área de Derecho Civil, en el cual además es responsable de asuntos relativos a reclamación de impagados, arrendamientos, propiedad horizontal, divorcios y separación, así como obligaciones y contratos. Además es experto en Protección de Datos Personales.

Colaborador habitual en diversos medios de comunicación en relación con su especialidad y autor de un gran número de artículos de divulgación jurídico-civil.

La enervación en el desahucio – Todo lo que debes saber [2022]

¿En qué consiste la enervación en el desahucio? ¿Qué efectos tiene? ¿Cuáles son sus requisitos? ¿Cuándo se aplica? ¿Cómo impedirla?  El monográfico definitivo

¿Qué es la enervación en el desahucio?

La enervación en el desahucio es la consignación dineraria que el inquilino realiza en el juzgado cuando recibe una demanda por falta de pago.

Este pago en el juzgado, si cumple con una serie de requisitos sobre los que luego entraremos, puede conllevar la finalización del procedimiento judicial y permitir que el arrendatario o inquilino siga conservando el uso y disfrute de la vivienda arrendada.

¿Dónde se regula la enervación?

La enervación en el desahucio viene expresamente contemplada en el artículo 22.4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En concreto, viene regulada junto con el resto de actos y situaciones que ponen fin a un procedimiento judicial.

¿Cabe la enervación en todos los arrendamientos?

La respuesta corta es no.

En principio la norma sólo prevé la enervación en los procesos de desahucio por falta de pago de fincas urbanas o rústicas.

La primera duda sería si cabe también enervar la acción de desahucio en aquellos procedimientos que versan sobre un local de negocio. En estos casos la jurisprudencia de forma más o menos unánime entiende que sí, que dadas las debidas circunstancias el arrendatario de un negocio puede pagar lo que debe en el juzgado y paralizar el desahucio.

En cambio, en sentencia del 2015 el Tribunal Supremo ha excluído la posibilidad de enervar la acción en arrendamientos de industria. Tienen esta consideración aquellos alquileres por los que no solo se arrienda el local, sino también la maquinaria, mobiliario, clientela o enseres que lo integran. Es decir, cuando se está alquilando un negocio en marcha, y no un mero inmueble.

¿Cuándo y cómo se realiza la enervación en un desahucio?

Tras la interposición de una demanda de desahucio por falta de pago, el juzgado remite al inquilino una copia de la misma y una diligencia por la que se le da a elegir entre abonar la cantidad adeudada u oponerse a la demanda si considera que no debe lo que se le reclama.

Si procede la enervación –luego nos referiremos a esta cuestión- y pagamos el total de lo reclamado, automáticamente se pondrá fin al procedimiento y el contrato de alquiler seguirá estando en vigor.

El pago se deberá realizar mediante consignación en la cuenta de depósitos del juzgado competente, se deberá hacer por el total reclamado, y por supuesto dentro del plazo solicitado. No es preciso en este caso contratar un abogado, ya que estamos ante un allanamiento del deudor.

¿Cómo impedir la enervación?

El segúndo párrafo del punto cuarto del artículo 22 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece dos supuestos en los que no cabe la enervación en el desahucio.

Supuesto Uno: Existencia de un desahucio anterior

Sólo cabe la enervación una vez. Esto es, si previo a este procedimiento y con relación al mismo contrato de alquiler el propietario ya hubiera interpuesto una demanda de desahucio por falta de pago que hubiera finalizado con la enervación por pago del inquilino, no podrá éste en el nuevo procedimiento proceder a enervar de nuevo la acción.

La finalidad de esta limitación es obvia: se trata de evitar que de manera reiterada los inquilinos incumplan sus obligaciones, impeliendo al arrendador a acudir a los tribunales cada dos por tres.

Hemos de entender los beneficios inherentes a la enervación como un  acto excepcional tendente a que el arrendatario deudor pueda ponerse al día sin perder su derecho a la vivienda, pero no como una herramienta para ir enmendando judicialmente de manera sistemática todos los incumplimientos previos.

Supuesto dos: Requerimiento previo del acreedor

Puede evitarse la facultad de enervar la acción del inquilino de una manera muy sencilla.

Basta con enviar una reclamación –preferiblemente un burofax con acuse y certificado- al inquilino, instándole a pagar la rentas debidas. Eso sí, se han de tener en cuenta los siguientes requisitos y presupuestos:

  • En el burofax de reclamación deberemos desglosar y estipular la cantidad adeudada en el momento en que lo remitimos.
  • El escrito deberemos remitirlo a la dirección de la vivienda o local arrendado, aún cuando tengamos la sospecha de que el inquilino se ha ido. De esta manera, aunque el arrendatario deje caducar el aviso de correos sin recogerlo, a efectos legales se le tendrá por notificado.
  • Si existen fiadores en el contrato de alquiler, deberemos enviarle también un burofax, ya que en caso contrario corremos el riesgo de que en lugar del inquilino quien realice la enervación sea el fiador solidario (muchas veces con el dinero de aquél)

Transcurridos treinta días desde la recepción del burofax por el arrendatario –o de su caducidad en lista si no lo recoge- sin que haya hecho frente al pago, podremos pasar a interponer la demanda sin riesgos de que enerve la acción si consigna en el juzgado.

Sobre la enervación en la demanda de desahucio

Cuando un cliente nos encarga un procedimiento de desahucio por falta de pago de rentas o cantidades asimiladas (recibos de luz, agua, comunidad, etc) le solemos hacer la siguiente pregunta:

¿Quiere usted meramente que le paguen lo que le deben o además desea recuperar la vivienda?

Sucede que en ocasiones el propietario prioriza que se le abonen las cantidades adeudadas, incluso aunque el inquilino continúe en la casa “con la lección aprendida”.

En cambio, en la mayoría de casos el arrendador ya ha perdido la confianza en su arrendatario, por lo que antes que nada lo que desea es que éste abandone el inmueble, y si además consigue que le paguen lo que le deben, pues mejor.

En este segundo supuesto es cuando le recomendamos la posibilidad de remitir el burofax de reclamación al que nos hemos referido en el epígrafe anterior. Pero sólo con e burofax no basta.

La ley exige además que en la demanda de desahucio por falta de pago se indique expresamente si por el demandante se permite o no que el inquilino enerve la acción. En caso afirmativo, en el requerimiento de pago al deudor se le indicará por el juzgado que en caso de pagar en tiempo y forma se le permitirá seguir en la vivienda con el contrato vigente.

Si no se desea conceder dicha facultad de enervación al inquilino, por un lado se deberá acompañar a la demanda el burofax de reclamación, y por otro se deberá hacer constar en la misma que no habrá lugar a dicha facultad de enervar. En este caso, aunque el demandado pague con carácter previo al juicio, se seguirá entendiendo como extinguido el contrato de alquiler y en consecuencia se le dará un plazo máximo para abandonar la casa.

Consecuencias de la enervación en el desahucio

Como hemos dicho, si el inquilino deudor consigna en plazo la cantidad reclamada en el juzgado se producirá, siempre que se den los requisitos a los que ya nos hemos referido, la enervación en el desahucio.

Esto implica que por el letrado de la administración de justicia se dictará una resolución por la que se dará por terminado el procedimiento, y se pondrán las cantidades consignadas para pago a disposición del propietario.

Eso sí, tal como prevé la Ley de Enjuiciamiento Civil, la enervación en el desahucio implicará que se condene al pago de las costas procesales al inquilino. Esto es, deberá pagar el arrendatario los honorarios de abogado y procurador que se vio forzado a contratar el propietario de la vivienda.

La razón es obvia: no sería justo que el arrendatario tuviera que asumir los costes de reclamar judicialmente unas rentas que le son debidas, y que al inquilino que incumple le bastara con abonar las cantidades atrasadas sin gasto adicional alguno.

Si precisa de los servicios de un despacho jurídico para un procedimiento de desahucio, contacte con uno de nuestros Abogados para Desahucio express. Tenemos oficinas en toda España, busque la más cercana.