Ausencia del procurador la audiencia previa

En la entrada de hoy os hablaremos de qué pasa cuándo el procurador no acude a un juicio o a una Audiencia Previa.

Pero antes, os explicaremos cuáles son aquellas vistas de procedimiento civil en las que no es necesario que el procurador y el abogado comparezcan.

En primer lugar, en los juicios verbales cuya cuantía no exceda de 2.000 euros, se puede acudir sin la representación de abogado ni procurador, tal y como establece la Ley 4/2011. El demandante, por tanto, dispone de un modelo de demanda sucinta que puede formular él mismo (art. 437 LEC).

Asimismo, tampoco será necesaria la asistencia de procurador y abogado en los siguientes supuestos: los escritos de personación, la petición inicial de los procesos monitorios -independientemente de la cuantía-, la solicitud de adopción de medidas urgentes con anterioridad al juicio y la solicitud urgente de suspensión de vistas y actuaciones.

Sin embargo, cuando no se den estos casos sí que es obligatorio que el abogado y el procurador se personen. Por ejemplo, en los juicios verbales cuya cuantía exceda los 2.000 euros, así como en todos los procedimientos declarativos ordinarios.

Hoy nos centraremos en qué ocurre si el procurador no acude a Audiencia Previa ni comparece en juicio.

¿Debe acudir el procurador?: dos posturas al respecto

Eran dos las posturas que se defendían sobre si era imprescindible la asistencia del procurador en la Audiencia Previa, tal y como menciona el abogado Miguel Guerra.

Por un lado, la AP Madrid, Sec. 19.ª, de 4 de diciembre de 2006 (SP/AUTRJ/121706) defendía que era imprescindible la presencia del Procurador en la Audiencia Previa, incluso cuando las partes comparecían personalmente.

Por otro lado, la AP Baleares, Sección 4.ª, de 10 de enero de 2005 (SP/SENT/121756), establecía que debía diferenciarse la comparecencia en un juicio con la comparecencia a la Audiencia Previa.

Concretamente, que el juicio debe ser por medio de procurador y con asistencia de abogado con carácter preceptivo en los juicios ordinarios.

Sin embargo, en la comparecencia en la Audiencia Previa no es necesario que asista el procurador, sino que podrá llevarse a cabo por la parte personalmente.

Eso sí, siempre que previamente se haya llevado a cabo la comparecencia o personación en los autos por medio de procurador legalmente habilitado para actuar en el Tribunal que conozca del juicio.

Asistencia del procurador en la Audiencia Previa

La Sentencia del Tribunal Supremo, Sala Primera, de lo Civil, de 23 de julio de 2009 plantea si es necesario que el procurador de la parte acuda a la audiencia previa o ,si por el contrario, no es necesario cuando concurre la parte personalmente.

Esta Sala dio respuesta a esta cuestión y señaló que en los casos en los que concurra personalmente la parte, no se requiere la presencia del procurador. Sin embargo, sí que lo es la asistencia del abogado, tanto si asiste la parte, como el procurador, o ambos.

Asistencia del procurador en el Juicio Ordinario

  • Si el procurador no comparece en el juicio, cuando le consta el señalamiento y no alega causa justificada para ello, podrá comportar incumplimiento de deberes profesionales de carácter estatutario y de las obligaciones propias de la relación de apoderamiento, con las consecuencias derivadas de ello.
  • Sin embargo, no ha de suponer la privación al litigante de toda posibilidad de defensa en juicio cuando el mismo está presente y asistido técnicamente por abogado.
  • En este sentido se ha pronunciado nuestro alto Tribunal:

La norma del artículo 432 LEC -que se considera infringida- es clara al requerir la presencia de procurador y letrado para que la comparecencia de la parte en el juicio pueda entenderse correctamente efectuada. 

No obstante, ante una situación como la que se dio en el caso presente en que, sin conocimiento de la causa motivadora por la parte ni por su abogado, no comparece la procuradora y no es posible su localización, es preciso determinar si resulta proporcionada, y acorde con los derechos constitucionales de tutela judicial y defensa en juicio. La consecuencia de tener por no presente a la parte y privarle de cualquier intervención, incluida la práctica de la prueba que se le había admitido y que podía llevarse a cabo en ese momento sin detrimento alguno de derechos para la contraria.

Tribunal Supremo, Sala Primera, Sentencia de fecha 15 de junio de 2016.

Esperamos que ésto sea útil para ti.

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Resumen

Ausencia del procurador la audiencia previa

Comparecencia e incomparecencia de las partes en el juicio ordinario

Al acto de la vista han de comparecer las partes y sus procuradores. En el caso de incomparencia de las partes es diferente la situación según que los que dejen de hacerlo sea una o todas las partes. Esta cuestión se contempla en el art. 432 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (LEC) .

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Contenido

  • 1 Consecuencias de la incomparecencia de las partes
  • 2 Solicitud de nuevo señalamiento
    • 2.1 Solicitud por el abogado
    • 2.2 Solicitud por la parte
    • 2.3 Solicitud por un testigo o perito
  • 3 Incomparecencia injustificada
  • 4 Recursos adicionales
    • 4.1 En formularios
    • 4.2 En doctrina
  • 5 Legislación básica
  • 6 Legislación citada
  • 7 Jurisprudencia citada

Consecuencias de la incomparecencia de las partes

El art. 432 LEC establece lo siguiente:

  • Si no comparece en el juicio ninguna de las partes, se levanta acta haciéndolo constar y el tribunal, sin más trámites, declara el pleito visto para sentencia.
  • Si sólo compareciere alguna de las partes, se procederá a la celebración del juicio con la que haya comparecido y no con las demás.

Solicitud de nuevo señalamiento

Conforme al art. 183 LEC y art.

430 LEC si a cualquiera de los que hayan de acudir a la vista les resulta imposible asistir a el ella en el día señalado, por causa de fuerza mayor u otro motivo de análoga entidad, lo manifestará de inmediato al tribunal, acreditando cumplidamente la causa o motivo y solicitando señalamiento de nueva vista o resolución que atienda a la situación. Sentencia nº 304/1994 de Tribunal Constitucional, Sala 1ª, 14 de Noviembre de 1994 [j 1].

Solicitud por el abogado

Si es el abogado de una de las partes a quien le resulta imposible acudir a la vista, si considerase atendible y acreditada la situación que se alegue, el secretario judicial hará nuevo señalamiento de vista.

Solicitud por la parte

Cuando sea la parte quien alegue la situación de imposibilidad, el secretario judicial, si considerase atendible y acreditada la situación que se alegue, adoptará una de las siguientes resoluciones:

1.ª Si la vista fuese de procesos en los que la parte no esté asistida de abogado o representada por procurador, efectuará nuevo señalamiento.

2.ª Si la vista fuese para actuaciones en que, aun estando la parte asistida por abogado o representada por procurador, sea necesaria la presencia personal de la parte, efectuará igualmente nuevo señalamiento de vista.

Sobre este asunto ver el Auto nº 140/2007 de AP Valencia, Sección 7ª, 8 de Junio de 2007 [j 2].

Solicitud …

Consecuencias de la falta de asistencia del procurador al acto del juicio

Salvo en contados procedimientos, nuestro sistema procesal civil exige a la parte que comparezca en juicio asistida de letrado y representada por procurador.

La presencia de este último profesional en audiencias y juicios extraña en ocasiones hasta al propio Justiciable, que más de una vez termina preguntando al letrado quién era ese colega con el que compartía banco durante la celebración del acto.

Sea como fuere, nuestra vigente Ley de Enjuiciamiento Civil apostó y sigue apostando por la representación necesaria de la parte en escritos y estrados por un procurador de los tribunales, hasta tal punto que su artículo 432 advierte que: “1.

Sin perjuicio de la intervención personal en el interrogatorio que se hubiera admitido, las partes comparecerán en el juicio representadas por procurador y asistidas de abogado” y “2.

Si no compareciere en el juicio ninguna de las partes, se levantará acta haciéndolo constar y el tribunal, sin más trámites, declarará el pleito visto para sentencia”; a lo que añade que “Si sólo compareciere alguna de las partes, se procederá a la celebración del juicio”.

Una sentencia del Tribunal Supremo (Pleno) de 15 de junio de 2016 ha modulado el rigor de la norma, estableciendo jurisprudencia al respecto. En el caso analizado, la parte demandante se presentó en el acto del juicio junto a su abogado, pero no hizo acto de presencia su procuradora.

La Juez de instancia esperó unos minutos, permitiendo a la parte y al letrado que localizasen al representante procesal, pesquisa en la que no tuvieron éxito.

El Juzgado aplicó entonces la norma contenida en el artículo, consideró ausente a la parte demandante, y terminó dictando sentencia absolutoria, sin dejar actuar a la actora ni siquiera en la práctica de las pruebas solicitadas por ella en su día y que le habían sido admitidas.

El Tribunal Supremo estima el recurso extraordinario por infracción procesal interpuesto por la demandante contra la sentencia de la Audiencia Provincial que confirmó la del Juzgado de Primera Instancia.

La Sala entiende que la norma del artículo 432 es clara al requerir la presencia de procurador y letrado para que la comparecencia de la parte en el juicio pueda entenderse correctamente efectuada.

No obstante, ante una situación como la que se dio en el caso presente en que, sin conocimiento de la causa motivadora por la parte ni por su abogado, no comparece la procuradora y no es posible su localización, es preciso determinar si resulta proporcionada, y acorde con los derechos constitucionales de tutela judicial y defensa en juicio, la consecuencia de tener por no presente a la parte y privarle de cualquier intervención, incluida la práctica de la prueba que se le había admitido y que podía llevarse a cabo en ese momento sin detrimento alguno de derechos para la contraria.

La inasistencia del procurador al acto del juicio, cuando le consta el señalamiento y no alega causa justificada para ello, podrá comportar incumplimiento de deberes profesionales de carácter estatutario y de las obligaciones propias de la relación de apoderamiento, con las consecuencias a que haya lugar pero no ha de suponer la privación al litigante de toda posibilidad de defensa en juicio cuando el mismo está presente y asistido técnicamente por abogado.

A tal conclusión conduce, además, según la sentencia, la propia previsión del legislador para el caso de la suspensión de vistas, regulada en el artículo 188 LEC, apartado 1.

5º, aunque no está prevista la ausencia por enfermedad del procurador, sino solo del abogado; pero dice la sentencia que si el tribunal considera imprescindible en el la presencia del procurador, siempre puede instar a la parte a que se lleve a cabo la sustitución por otro procurador en los amplios términos que permite el artículo 29 del Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales de España (Real Decreto 1281/2002, de 5 de diciembre), incluso sin necesidad de apoderamiento previo (artículo 543.4 LOPJ)

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Añade finalmente el Tribunal Supremo que la ley no ha exigido de modo especial la presencia del procurador en la audiencia previa al juicio cuando comparezcan las propias partes, según dispone el artículo 414 LEC.

La sentencia constituye un hito relevante en nuestro Derecho Procesal. Se aconseja incluir su cita en las cuartillas de cualquier letrado que asista a audiencias y vistas de juicio, por si se presentara esa incidencia.

La inasistencia del procurador al acto del juicio no determina necesariamente que se dé por no comparecido a su representado · Noticias Jurídicas

La inasistencia del procurador al acto del juicio, cuando le consta el señalamiento y no alega causa justificada para ello, podrá comportar incumplimiento de deberes profesionales de carácter estatutario y de las obligaciones propias de la relación de apoderamiento, pero no puede privar al litigante de toda posibilidad de defensa en juicio cuando el mismo está presente y asistido técnicamente por abogado.

Así lo ha establecido el Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo en una sentencia de fecha 15 de junio de 2016 (sentencia número 402/2016, ponente señor Salas Carceller), resolviendo un caso en el que la inasistencia injustificada del procurador de los demandantes al acto del juicio, al que sí compareció su abogado, determinó la celebración del juicio sin tener por comparecidos a dicho actores.

Incomparecencia injustificada del procurador de los actores

En el caso enjuiciado, ante la incomparecencia de la procuradora de la parte actora (no así de esta y de su abogado, que sí se encontraban presentes), la juez de primera instancia tuvo por incomparecida a la actora, practicándose únicamente la prueba documental propuesta por la parte demandada y no la que había sido admitida a los demandantes, a los cuales no dejó intervenir.  A continuación se dictó sentencia por el Juzgado por la que desestimó la demanda sin imposición de costas.

Interpuesto por los demandantes recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, fue desestimado por la Audiencia Provincial de Alicante que consideró, en primer lugar, que no se había tenido  “por incomparecida a la parte actora de manera automática sino que se concedió un tiempo a la parte para intentar la comunicación con la Procuradora para conocer y justificar la razón de la incomparecencia. Transcurrido el tiempo concedido, al no dar justificación alguna sobre la incomparecencia de la Procuradora, se procedió a la celebración del juicio sin tener por comparecida a la parte actora”.

Además, no aprecia la concurrencia de fuerza  fuerza mayor (artículo 183.

1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil) prevista como causa de suspensión y de nuevo señalamiento del juicio la supuesta enfermedad alegada por la Procuradora mediante escrito presentado al día siguiente pues el parte médico que acompaña está expedido a las 22,19 horas del día 26 de julio cuando el juicio estaba previsto ese mismo día a las 9,00 horas en el que se indica que padece “desde hace 24 hs inicia dolor abdominal intenso tipo cólico”. No se acredita suficientemente la existencia de causa de fuerza mayor pues no estaba impedida la Procuradora para comunicar al Juzgado al momento de la celebración del juicio su imposibilidad para asistir al mismo o, al menos, haber informado con anterioridad al Letrado de las razones de su incomparecencia.”

Por ello, la AP concluye que “si se tuvo por incomparecida a la parte actora en el acto del juicio no procedía la práctica de las pruebas personales propuestas por aquélla (interrogatorio del legal  representante de la demandada y de una testigo) porque no podía formular preguntas el Letrado de la parte actora y porque la parte demandada no tenía interés en su práctica al haberlas considerado inútiles ya en el acto de la audiencia previa donde recurrió en reposición su admisión.”

Necesidad de valorar la proporción de la medida

  • El TS estima el recurso de casación por infracción procesal, por vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva de los demandantes.
  • En concreto, el FD segundo comienza destacando que la “norma del artículo 432 LEC –que se considera infringida- es clara al requerir la presencia de procurador y letrado para que la comparecencia de la parte en el juicio pueda entenderse correctamente efectuada.”
  • No obstante, añade que ante una situación como la que se dio en el caso en que, sin conocimiento de la causa motivadora por la parte ni por su abogado, no comparece la procuradora y no es posible su localización, “es preciso determinar si resulta proporcionada, y acorde con los derechos constitucionales de tutela judicial y defensa en juicio, la consecuencia de tener por no presente a la parte y privarle de cualquier intervención, incluida la práctica de la prueba que se le había admitido y que podía llevarse a cabo en ese momento sin detrimento alguno de derechos para la contraria.”

Deberes profesionales del procurador y posibilidad de defensa en juicio

Y es que, razona la Sala, dicha inasistencia del procurador al acto del juicio, “cuando le consta el señalamiento y no alega causa justificada para ello, podrá comportar incumplimiento de deberes profesionales de carácter estatutario y de las obligaciones propias de la relación de apoderamiento, con las consecuencias a que haya lugar –incluso el artículo 553-3º LOPJ prevé la incomparecencia como generadora de posible responsabilidad disciplinaria exigible por el tribunal- pero no ha de suponer la privación al litigante de toda posibilidad de defensa en juicio cuando el mismo está presente y asistido técnicamente por abogado.”

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A la misma conclusión la lectura del art. 188 LEC, regulador de la suspensión de vistas, cuyas previsiones respecto de la «muerte, enfermedad, imposibilidad absoluta o baja por maternidad o paternidad del abogado de la parte», no está previsto que provoquen la suspensión de la vista cuando afectan al procurador y no al abogado.

“Si el tribunal considera imprescindible en el caso dicha presencia siempre puede instar a la parte a que se lleve a cabo la sustitución por otro procurador en los amplios términos que permite el artículo 29 del Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales de España, aprobado por Real Decreto 1281/2002, de 5 de diciembre, incluso sin necesidad de apoderamiento previo, como también prevé el artículo 543.4 LOPJ”

Reposición de actuaciones al momento de celebración del juicio

Por tanto, concluye la Sala, ante la incomparecencia de la procuradora de los actores, “cabía a la juzgadora de primera instancia adoptar distintas soluciones [sin embargo] optó finalmente por la más perjudicial para los derechos de la parte demandante, que quedó indefensa al no poder practicar la prueba que le había sido admitida, ya que se le tuvo por no comparecida.”

En consecuencia, el TS ordena la anulación de la resolución recurrida así como de la sentencia de primera instancia, reponiendo las actuaciones al momento previo a la celebración del juicio en primera instancia a efectos de que se haga un nuevo señalamiento para su celebración con respeto a los derechos constitucionales y procesales de las partes.

La falta de asistencia del procurador en el juicio se subsana con su sustitución

  • La inasistencia del procurador al juicio sin causa justificada no puede suponer la privación a su cliente de toda posibilidad de defensa, sino que si el juez considera imprescindible su presencia, el litigante puede sustituirlo por otro, siempre que aquel se encuentre presente en la Sala y acompañado por abogado.
  • Así, lo establece una sentencia del Tribunal Supremo, de 15 de junio de 2016, que anula la del juzgado de Instancia, ratificada por la Audiencia Provincial, que dio por incomparecida a la parte actora, practicándose sólo la prueba documental propuesta por la parte demandada y no la que había sido admitida a los demandantes, a los cuales no dejó intervenir, tras lo cual se dictó sentencia desestimatoria.
  • Solicitada por la parte demandante la nulidad de actuaciones, interesando la celebración de nuevo juicio con citación de las partes y práctica de las pruebas que habían sido admitidas en la audiencia previa, tal pretensión fue rechazada tanto en primera instancia como en segunda instancia

Incluso sin apoderamiento

El ponente, el magistrado Salas Carceller, dictamina que ante una situación como la que se dio en el caso presente en que, sin conocimiento de la causa motivadora por la parte ni por su abogado, no comparece la procuradora y no es posible su localización, la decisión adoptada por la juzgadora de primera instancia resulta desproporcionada y contraria a los derechos constitucionales de tutela judicial y defensa en juicio.

Precisa que la inasistencia del procurador al acto del juicio, cuando le consta el señalamiento y no alega causa justificada para ello, puede comportar el incumplimiento de deberes profesionales de carácter estatutario y de las obligaciones propias de la relación de apoderamiento, con las consecuencias a que haya lugar, pero no ha de suponer la privación al litigante de toda posibilidad de defensa en juicio.

La sustitución por otro procurador se puede realizar según los términos del artículo 29 del Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales de España, incluso sin necesidad de apoderamiento previo, como prevé el artículo 543.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Señala Salas Carceller que a tal conclusión conduce, además, la propia previsión del legislador para el caso de la suspensión de vistas, regulada en el artículo 188 de la Ley de Enjuicimiento Civil (LEC).

En su apartado 1.

5º, la LEC dispone que la celebración de las vistas en el día señalado sólo podrá suspenderse en los siguientes supuestos y, entre ellos, “por muerte, enfermedad, imposibilidad absoluta o baja por maternidad o paternidad del abogado de la parte que pidiere la suspensión, justificadas suficientemente a juicio del secretario judicial, tales hechos se hubiesen producido cuando ya no fuera posible solicitar nuevo señalamiento conforme a lo dispuesto en el artículo 183, siempre que se garantice el derecho a la tutela judicial efectiva y no se cause indefensión”.

Es cierto que el legislador ha querido que en el acto del juicio las partes comparezcan representadas por su procurador y asistidas de abogado, lo que viene establecido en el artículo 432.1 de la LEC como garantía procesal de la propia parte y no de la contraria ni de la actuación del tribunal.

Falta de previsión en la norma

La lectura de dicha norma – razona el magistrado- pone de manifiesto que la concurrencia de iguales circunstancias -que incluso pueden ser inmediatas a la celebración del juicio- no está previsto que provoquen la suspensión de la vista cuando afectan al procurador y no al abogado.

A la vista de estas consideraciones, la Sala anula la sentencia recurrida así como la dictada en primera instancia y las actuaciones realizadas desde la celebración del juicio, volviendo al momento procesal anterior al mismo para nuevo señalamiento. El litigio versaba sobre una demanda por incumplimiento de una venta pactada y reclamaba por los perjuicios ocasionados.